Expresión de la jerga periodística que indica la ausencia de cinta en la grabadora o la cámara. Es un truco de la profesión para evitar a declarantes no deseados.

El redactor puede, por ejemplo, sugerir al cámara que se utilice la cinta inglesa para engañar al declarante cuando su opinión no tiene interés y no conviene desperdiciar cinta pero sí seguirle la corriente al declarante. Finge que le graba pero en realidad no hay cinta en la máquina.