Hoy tenía un comentario en un artículo. La autora es una chica (Ana) que me recuerda que hay formas de corregir esta desviación del lesbianismo y me anima a probarlas.
El que vea el lesbianismo como un problema me ha recordado a una “amiga”* que sostiene que hay problemas y problemas bonitos.
Querida Ana: si tengo un problema, me gusta. Así que creo que el mío es uno de esos problemas bonitos.
En realidad no sólo quería hablar de esto. Realmente quería confesaros un bonito problema.
A veces reducimos la homofobia interiorizada (la que vivimos las personas homosexuales) a la cobardía y la presión externa.
Pero puede haber -llamémosles- otros factores añadidos.
Yo tengo uno de esos. Uno muy gordo. Un tabú relacionado.
Hoy, así, de pronto, me he decidido a romperlo porque sí. Y encima huyendo de algo de lo que peco a menudo: el sentimentalismo.
Es lo que sigue: me cuesta decir que soy lesbiana no sólo por el miedo o la cobardía, sino porque ello trae consigo dolor, trae consigo recordar o nombrar a Dora, la mujer que amo desde toda la vida pero que no me corresponde y está empeñada en conservarme como amiga.
* Apócope de “la mujer que amo desde toda la vida pero que no me corresponde y está empeñada en conservarme como amiga”.
Sergio
¿Quién dijo problema? No bonito ni feo: no es un problema.
Juan
Ahora tu blog tiene otro bonito problema 🙂
Neyda
Olguitaaaaaaaa…cada vez te tengo mas cariñote y te admiro más. Eso que tienes no es un problema, eso se llama amor no correspondido y a todas nos ha pasado alguna vez. Es otro ingrediente que hace que vibremos, que nos hace sentir lo profundamente vivas que estamos. Y eso, esta muy bien!
Sergio
Sí, lo del amor no correspondido sí es un problema. Que te hace sufrir y puedes llegar a pasarlo muy mal. Pero, como dicen, un clave saca a otro clavo. Salvo en algunas ocasiones excepcionales que nunca se olvidan.
Aire
Eres muy valiente!
( y es una pena, que expresar qué o cómo siente cada uno, sea en este caso sinónimo de valentía).
Ser un gran y ?bonito? ser humano, tendría que ser suficiente.
Xose
La verdad es que desde que oí esa expresión “un problema bonito” me dan escalofríos, porque recordé los míos y por muy bonitos que fuesen no dejan de hacer sufrir.
El tuyo, Olga, problema del “amor no correspondido”, es de los más bonitos, pero eso no creo que ayude mucho 😉
Apertas
Julián Ortega Martínez
Dulce problema el que nos cuentas… más de uno está inmerso en ello, incluido este servidor. Lástima que no siempre un clavo saque otro clavo, menos cuando uno se fija en alguien verdaderamente especial.
El monstruo Enfermo
El Monstruo Enfermo te aconseja que uses todo ese dolor de una forma creativa; aprovechalo, derramalo sobre versos o sobre pintura. Para muchos siempre serás una puta bollera si esto te duele que no caiga la pena en saco roto, que la mujer que amas no puede corresponderte vomita furia sobre una pluma y un papel. Ahhhh querida niña que promiscuo es el dolor que se folla a todas las musas y nos brinda arte!!!