Qué calón, ¿no? Hemos engañado a Esther para que -desde Valencia- sea cibervoluntaria de la asociación El Hombre Transexual, donde yo soy voluntaria presencial y también ciber a veces.

Ella tiene buena idea de informática y me ha dejado toquetear Joomla con la idea de que, si nos gusta, lo instale en el servidor de la asociación.

Joomla es un software libre, quizá complicado debido a tantísimas opciones que tiene. Pero de momento tiene buena pinta. Tendremos que testear más y mejor la herramienta y que los demás le den el visto bueno.

La verdad es que estaría chachi automatizar la actualización de la web y que haya varios voluntarios y voluntarias de confianza que puedan publicar. Y, bueno, lo del blog también es una lata que llevo dando desde hace un año.

joomla