Cuando viajas por Etiopía y preguntas cuándo saldrá el próximo autobús (el único autobús que con bastante suerte pasará ese día), cuándo se abrirá la tienda, cuándo comenzará el festival que se anuncia en el aire, todos te miran extrañados y con un encogimiento de hombros… Porque no hay hora de partida, nada está fijado; “cuando haya suficiente gente saldrá el autobús, se abrirá la tienda o comenzará el espectáculo”, te dicen de forma natural. Es un tiempo abierto a los protagonistas humanos.

Luz Domínguez en “Tiempo Etíope”.