Entrada nórdica de Tiaret (monte Gartufa)

Entrada nórdica de Tiaret (monte Gartufa)
Foto de Mohamed

Estimada Olga,

ha sido una alegria muy grande recibir tu email, y más grande es mi alegria por saber que muy pronto estarás en mi país y ¿!donde!? en mi propia ciudad Tiaret

Aún no me he ido, pero ya conozco a alguien de Tiaret. Es Mohamed Ghali, que está realizando un doctorado en lingúística en Bilbao.

Tiaret es una ciudad que aunque no se compara con ninguna de las ciudades europeas, tiene su propio esplendor, hechizo y autenticidad, una ciudad agradable y acogedora donde todavia la bondad y la generosidad de su gente, sigue siendo una virtud y naturaleza, solo olvidate que perteneces a un mundo mejor y te darás cuenta que estás en un mundillo maravilloso que te dejo descubrir tu misma.

Me ha hecho mucha ilusión realizar este contacto, aunque ha sido absoluta casualidad. Mohamed me está enviando largos mensajes dándome consejos y explicándome la situación de su país. Me encanta.

La Fundéu ha redactado un interesante informe sobre las diferencias existentes entre los términos “tregua” y “alto el fuego”, en el que recomienda que no sean utilizados como sinónimos.

1) La tregua tiene un carácter más provisional, con un principio y un fin; incluye condiciones concretas y carece de validez jurídica (como la tregua de ramadán en la guerra del Golfo o la tregua de Navidad en la guerra civil española).

2) El alto el fuego suele preceder al cese de hostilidades y es el paso previo a la firma de la paz. Si no se indica lo contrario, acostumbra a ser incondicional y permanente.

3) Tregua, etimológicamente, significa «acuerdo» (del gótico triggwa, «tratado»: «ajuste o conclusión de un negocio o materia, después de haberse conferido y hablado sobre ella»).

4) La locución sustantiva «alto el fuego» nace de la interjección «¡alto!» y su posterior «¡alto el fuego!», una orden que manda simplemente detener los disparos y que puede ser unilateral.

Vía El Guerrero del Interfaz

Aquí tenéis una “foto aérea” de la zona a donde supuestamente viajo en abril.

tiaret

Se trata de la wilaya (provincia) de Tiaret, en Argelia. Os resumo algo de lo que voy aprendiendo.

El país ha estado poblado desde la antigüedad por nómadas que aún perviven en la región (qué viejos, eh). Sabemos que fue parte de una provincia romana, que en el siglo VII -toc, toc- entró el Islam y que durante tres siglos fue provincia del Imperio Otomano.

Para comprender la situación actual nos interesa mucho la etapa colonial. Los argelinos aguantaron nada menos que 132 años los abusos de los franceses. La guerra para independizarse de los gabachos franceses duró ocho años y tuvo también algo de guerra civil, puesto que algunos argelinos se sumaron al bando francés.

El 10% de la población fue forzada a huir del país. Quienes se quedaron han vivido épocas muy duras de enfrentamiento, desconfianza y terror; épocas alimentadas por quienes quieren imponer un criterio de vida que no convence a los demás.

Precisamente se considera que, en la actualidad, Argelia está viviendo un proceso de paz. Quizá en eso tenga algo que ver con España, aunque lo nuestro es a escala bastante menor.

Y es que sólo en Tiaret han muerto 1.800 personas víctimas del terrorismo, el doble que en toda España a manos de los etarras.

La mayoría de los argelinos y las argelinas están hasta el moño de la violencia, la búsqueda de culpables y la desconfianza. Tanto es así que recientemente ha votado por mayoría una ley de amnistía para quienes participaron en atentados terroristas. La intención se supone que es lograr la paz, por encima incluso de la impunidad.

Ayer conocí a Emili y Neus, dos miembros de Jarit, la asociación con la que viajo. Emili me contaba que la población ahora está como en fase de letargo y que necesitan ánimo e inspiración para provocar cambio. Que el país no sólo empiece a crear imagen de normalidad hacia otros países, sino hacia sí mismo.

Así que la idea no es implantar proyectos de desarrollo diseñados desde España, sino visitarles como amigos, ayudarles a diseñar propuestas, proporcionarles herramientas y orientación y sobre todo animarles a movilizarse.

Los vecinos al ver a extranjeros llegar allí con toda la calma parecen despertar. Esa es una buena razón por la que vamos. Como dice Emili: “No sé por qué, pero con nuestra presencia provocamos que se muevan más”.

Así que 04

CESIDA ha publicado una guía que analiza el lenguaje que usan los medios de comunicación al hablar de la enfermedad y propone expresiones más precisas para comprender mejor esta realidad.

El manual propone hablar de ?virus de inmunodefiencia humana?, ?persona que vive con VIH/Sida? y ?conducta de riesgo?, en lugar de utilizar expresiones como ?virus del sida?, ?los que padecen sida? o ?grupo de riesgo o de transmisión?. En cuanto al enfoque de las informaciones, desde CESIDA animan a informar sobre el VIH/Sida de manera ?continuada? y no únicamente ?en días clave?, apuestan por mantener el anonimato de los pacientes e instan a publicar noticias que no hablen sólo de aspectos científicos o relacionados con los tratamientos.

A leer el artículo de Silvia.

Actualización: además, guías sobre cáncer, Parkinson y Alzheimer.

He estado tres meses probando la distribución Ubuntu del sistema operativo Linux. Entiendo que en parte sea un reto aprender un nuevo sistema, pero para mí este sistema es demasiado críptico aún.

Tiene demasiadas incompatibilidades con archivos de software propietario. Tengo que estar continuamente dependiendo de alguien para configurar la impresora o instalar programas. Ni hablar.

Así lo describe Kike:

Este es el modelo de negocio que proponen en el software libre: el mantenimiento.

Así podré hablar de la teoría y de mi experiencia. No creo que sea tecnófoba o vaga, el problema está en que el sistema está pensado para requete-usuarios.

Al menos lo he intentado. Pero, como también dice Kike:

La vida pirata se vive mejor.

Me estaba acordando ahora del primer ordenador que toqué con conexión a Internet, en el instituto. De aquella sala del Instituto Andaluz de la Juventud en la calle La Luna donde nos peleábamos por consultar el buzón. De mi primera dirección de correo-e, compartida con Dora porque nos parecía mucho tener una sola para cada una.

Bueno, en realidad algo mío que Juan Jaén ha encontrado me lo ha recordado todo… Por aquel entonces tenía yo 17 años y él era un soñador empedernido, aunque no nos conocimos hasta bastente después.

¡Oh, no, otro post nostálgico!

laura

upmlaura

hawaii

ojos rojos

juan

silla

utena y anthy

sueño que sueña2

elbeso

pollo pepe

tatus

oli chico