Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma.
Y uno aprende… que el amor no significa recostarse,
Y una compañía no significa seguridad.
Y uno empieza a aprender…
que los besos nos son contratos,
y los regalos no son promesas.
Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.
Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo… uno aprende que si es demasiado
hasta el calorcito del sol quema…
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma,
En lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale.
Y uno aprende y aprende…
Y con cada adiós uno aprende
De Borges, vía El Diario Impertinente





2 comentarios en “Y uno aprende”
Nose como he podido estar tanto tiempo sin haber leido esto. Lo leí hace semanas en este blog y no puedo parar de leerlo cuando m siento mal. No me hace sentir bien …. pero me tranquiliza mucho nose porque. Gracias por ponerlo
Este poema no es de Borges