Cuando era más chica, era muy religiosa. Leía una revista que se llama Aguiluchos que publican los misioneros combonianos. Eeeh, sí, las cosas han cambiado mucho.
En tal revista, venían direcciones de otros niños y niñas con los que podías escribirte. Creo recordar que me escribía con varios, pero ya dejé de hacerlo.
Pues bien, esta tarde, sobre las ocho y media, me ha llamado un tal José María de Ourense. Yo no le recordaba. Me ha contado que me escribía con él hace ocho años a través de esa revista, que le echaron del seminario donde estaba y que no pudo recuperar sus cartas hasta tiempo después.
Después de charlar un breve rato, me ha dicho “feliz 2006″ y ha colgado.





1 comentario en “La última llamada del año”
[...] Supongo que fue una monja amiga de la familia la que nos sucribió a esta publicación. Eeh, sí, las cosas han cambiado. Aunque, que yo recuerde, el único fin que le di a la revista fue ponerme en contacto con otros lectores. [...]