Parece que pasa un poco desapercibida la noticia de que las personas transexuales ya van a poder modificar el nombre y el sexo legal de su documento nacional de identidad, que significa para ellos algo así como para las personas homosexuales la ley de matrimonio homosexual.

El anuncio de la Ley de Identidad de Género aparece en El País, en El Mundo y en ABC.

Aunque, está claro que sólo cumple una de sus reivindicaciones, pasando por alto algo que ya recomendaba el Parlamento Europeo en 1989: la cobertura sanitaria integral.

¿Qué significa esta ley? Si sale adelante, a las personas transexuales se les facilitará desde gestos tan cotidianos como utilizar la tarjeta de crédito o comprar un billete de avión hasta gestiones tan básicas como acceder a un puesto de trabajo.

Porque, hasta ahora, sólo es posible modificar el sexo legal del DNI si uno está operado. Muchos no pueden permitirse la operación o no quieren arriesgarse a operaciones en clínicas privadas que no están nada especializadas en estas operaciones.

Así que muchos masculinizan y muchas femenizan su aspecto sin operarse, lo que crea un conflicto entre lo que dice el DNI y lo que la persona aparenta y es… por lo que les crea una infinidad de problemas.